En España, como en muchos países, la educación primaria y secundaria es
un derecho de lxs niñxs y una obligación para quienes lxs crían (en este
caso, familias y gobiernos). Por otro lado, el sistema educativo
español hace aguas por muchos sitios, como demuestran los informes de la
OCDE, los levantamientos populares en contra de las medidas que se
adoptan, o la conciencia generalizada de que para tener una educación de
calidad hay que pagar, entre otros.
Cuesta mucho trabajo hacerles entender/creer a lxs niñxs que, por su propio bien, tienen que pasar por el aro (estarse sentaditxs y calladitxs, obedecer a lxs profes, pasar las tardes cumplimentando fichas interminables de multiplicaciones, aprenderse las cosas de memorieta porque entran en el examen, versus ir a la escuela a expandir sus almas). Que no es ya porque lo digamos lxs xadres, sino porque es lo que hay desde los 6 hasta los 16 años, a menos que te puedas permitir económicamente otra cosa.
El sistema intenta adoptar medidas pedagógicas eficaces pero, siendo el aparato burocrático que es, le cuesta horrores. Nuestrxs niñxs evolucionan a velocidades astronómicas y el sistema, a paso de hormiga. ¿Se merece el sistema ese poder que actualmente tiene para obligarnos a escolarizar a nuestrxs peques? ¿De dónde podemos sacar algo de motivación?
Cuesta mucho trabajo hacerles entender/creer a lxs niñxs que, por su propio bien, tienen que pasar por el aro (estarse sentaditxs y calladitxs, obedecer a lxs profes, pasar las tardes cumplimentando fichas interminables de multiplicaciones, aprenderse las cosas de memorieta porque entran en el examen, versus ir a la escuela a expandir sus almas). Que no es ya porque lo digamos lxs xadres, sino porque es lo que hay desde los 6 hasta los 16 años, a menos que te puedas permitir económicamente otra cosa.
El sistema intenta adoptar medidas pedagógicas eficaces pero, siendo el aparato burocrático que es, le cuesta horrores. Nuestrxs niñxs evolucionan a velocidades astronómicas y el sistema, a paso de hormiga. ¿Se merece el sistema ese poder que actualmente tiene para obligarnos a escolarizar a nuestrxs peques? ¿De dónde podemos sacar algo de motivación?